Infraestructura dedicada

Servidores bare-metal dedicados: rendimiento sin compromiso

Hardware exclusivo sin capa de hipervisor. Toda la CPU, RAM y NVMe de un servidor físico son tuyas, sin contención de recursos ni vecinos ruidosos. Para bases de datos exigentes, HPC, Kubernetes y virtualización propia.

Sin hipervisorHardware 100% dedicadoRed privada incluida
Tecnologías
AMD EPYCIntel XeonNVMe25/100 GbE
Rendimiento predecible y sin contención
Aprovisionamiento en horas, no semanas
Redes privadas y VLANs a medida
Hardware configurable: CPU, RAM, almacenamiento
Capacidades

Bare-metal sin restricciones, listo para producción

Desde la elección del hardware hasta la red privada y el sistema operativo, lo configuramos según tus cargas reales.

AMD EPYC e Intel Xeon

Plataformas de servidor de última generación con hasta 96 núcleos por socket, grandes bancos de memoria y soporte PCIe 5.0 para almacenamiento NVMe de última milla.

Almacenamiento NVMe local

Discos NVMe U.2 o M.2 en RAID local o como caché de almacenamiento. Latencias inferiores a 200 µs para BBDD transaccionales, Redis y workloads de log.

Red privada y segmentación

VLANs dedicadas, bonding de interfaces y conectividad privada directa a tus otros recursos. Sin tráfico compartido con terceros.

Aprovisionamiento ágil

Proceso automatizado con plantillas de SO validadas. Entrega en horas para configuraciones estándar, con KVM over IP para acceso fuera de banda desde el primer momento.

Kubernetes y HPC nativo

Sin overhead de hipervisor: el scheduler de Kubernetes accede directamente al hardware NUMA. Ideal para cargas de HPC, ML distribuido y pipelines de datos.

Virtualización propia

Despliega tu propio hipervisor (Proxmox, VMware, KVM) o contenedores directamente sobre el hierro. Tú controlas el stack completo sin intermediarios.

Arquitectura

Qué hay debajo, capa a capa

Qué hay debajo de tu carga en cloud público, cloud privado y bare-metal Tres pilas comparadas capa a capa, con la misma aplicación arriba en las tres. En el cloud público compartido, tu sistema operativo corre en una máquina virtual sobre un hipervisor que opera el proveedor y sobre hardware que compartes con otros clientes: la contención de CPU y de disco la marcan los vecinos. En el cloud privado gestionado el hipervisor sigue estando, pero es tuyo y el hardware es dedicado, así que aíslas y mueves cargas sin compartir hierro. En bare-metal no hay capa de hipervisor: el sistema operativo se apoya directamente sobre una máquina entera y dedicada. A cambio de ese rendimiento se pierde lo que da el hipervisor: migración en vivo, snapshots y reinicio automático en otro nodo. Cloud público Cloud privado Bare-metal Tu aplicación la misma en las tres Tu aplicación la misma en las tres Tu aplicación la misma en las tres Tu sistema operativo dentro de una VM Tu sistema operativo dentro de una VM tuya Tu sistema operativo sobre el hierro, sin más Hipervisor ajeno lo opera el proveedor Hipervisor propio tuyo, lo operamos contigo Sin hipervisor no hay capa que cruzar Hardware compartido con otros clientes Hardware dedicado solo tuyo Hardware dedicado la máquina entera La contención la ponen los vecinos, no tú. Aíslas y mueves cargas sin compartir hierro. Ni overhead ni vecinos. Tampoco migración en vivo. Cada capa que quitas es rendimiento que ganas y una red de seguridad que dejas de tener.
Qué hay debajo de tu carga en cloud público, cloud privado y bare-metal Tres pilas comparadas capa a capa, con la misma aplicación arriba en las tres. En el cloud público compartido, tu sistema operativo corre en una máquina virtual sobre un hipervisor que opera el proveedor y sobre hardware que compartes con otros clientes: la contención de CPU y de disco la marcan los vecinos. En el cloud privado gestionado el hipervisor sigue estando, pero es tuyo y el hardware es dedicado, así que aíslas y mueves cargas sin compartir hierro. En bare-metal no hay capa de hipervisor: el sistema operativo se apoya directamente sobre una máquina entera y dedicada. A cambio de ese rendimiento se pierde lo que da el hipervisor: migración en vivo, snapshots y reinicio automático en otro nodo. Cloud público Tu aplicación la misma en las tres Tu sistema operativo dentro de una VM Hipervisor ajeno lo opera el proveedor Hardware compartido con otros clientes La contención la ponen los vecinos, no tú. Cloud privado Tu aplicación la misma en las tres Tu sistema operativo dentro de una VM tuya Hipervisor propio tuyo, lo operamos contigo Hardware dedicado solo tuyo Aíslas y mueves cargas sin compartir hierro. Bare-metal Tu aplicación la misma en las tres Tu sistema operativo sobre el hierro, sin más Sin hipervisor no hay capa que cruzar Hardware dedicado la máquina entera Ni overhead ni vecinos. Tampoco migración en vivo. Cada capa que quitas es rendimiento que ganas y una red de seguridad que pierdes.
Quitar el hipervisor devuelve el rendimiento íntegro del hierro, pero con él se van la migración en vivo, los snapshots y el reinicio automático en otro nodo. Si tu carga necesita esas tres cosas, el sitio es el cloud privado.
<4 h
Tiempo medio de aprovisionamiento
100%
Recursos físicos dedicados
100 GbE
Conectividad máxima disponible
ES · UE
Datacenters soberanos
Preguntas frecuentes

Resolvemos tus dudas

¿Qué diferencia hay entre bare-metal y una VM dedicada?

En bare-metal no existe capa de hipervisor: el sistema operativo corre directamente sobre el hardware físico. Esto elimina el overhead de virtualización, garantiza el acceso exclusivo a todos los recursos del servidor y permite usar instrucciones de CPU que algunos hipervisores bloquean. Para BBDD de alto rendimiento, HPC o cargas con requisitos de latencia estrictos es la opción más eficiente.

¿Puedo instalar mi propio hipervisor o sistema operativo?

Sí. Puedes traer tu propia imagen de SO o hipervisor. Ofrecemos plantillas validadas de Rocky Linux, Ubuntu LTS, Debian y Windows Server, pero el servidor es tuyo y el control también. Acceso KVM over IP incluido para instalaciones manuales o recuperación.

¿Cuánto tarda el aprovisionamiento?

Para configuraciones estándar del catálogo, el plazo habitual es inferior a 4 horas hábiles. Para configuraciones personalizadas con hardware específico (memorias ECC adicionales, tarjetas de red 100 GbE, GPUs), el plazo depende de la disponibilidad de stock, normalmente entre 24 y 72 horas.

¿Qué ocurre si falla el hardware?

Monitorizamos el hardware 24/7 y ante un fallo físico iniciamos la sustitución de la pieza o la migración al servidor de repuesto de forma prioritaria. El SLA de resolución de incidencias hardware se detalla en el contrato de servicio según el nivel de soporte contratado.

Asesoría independiente · un solo interlocutor

Cuéntanos tu proyecto y elegimos por ti

Un especialista te contacta con la arquitectura recomendada, los plazos y el presupuesto. Sin coste y sin compromiso.

Respuesta en 24-48h Sin compromiso

Respuesta en 24–48 h laborables · Sin compromiso