Dónde está la infraestructura de Internet
La red se dibuja en el mapa de una forma muy poco repartida: un puñado de ciudades concentran la mayor parte de la capacidad y de la interconexión del mundo, y el resto se conecta a ellas. Aquí están 61 hubs de las seis regiones, con lo que hace importante a cada uno.
- Hub global
- Hub regional
- Amarre de cables submarinos
13 hubs globales, 48 regionales y 28 puntos donde amarran cables submarinos de peso. La selección es editorial: se marcan las plazas que juegan un papel reconocible en el mapa de su región, no todas las ciudades con centros de datos, que son muchas más.
Por qué la infraestructura está donde está
Un hub no aparece donde hay más habitantes ni donde más se usa Internet, sino donde coinciden cuatro cosas: energía abundante y barata, suelo con permisos, fibra ya desplegada y otros que ya están allí. La última es la más determinante y la más circular: las redes van donde están las redes, porque interconectar es más barato que transportar.
Eso explica anomalías que de otro modo no tienen sentido. Ashburn es el mayor mercado del planeta porque allí se instalaron los primeros nodos troncales, no por nada de la Virginia rural. Dublín acumula hiperescalares por fiscalidad. Y Fortaleza, una ciudad del nordeste brasileño, es un nodo crítico del Atlántico sur porque la geografía puso ahí el punto más cercano a África.
La otra mitad de la explicación está bajo el mar. Los cables submarinos transportan prácticamente todo el tráfico intercontinental, y sus puntos de amarre crean hubs donde no habría razón económica para ponerlos: Marsella, Sines, Fortaleza, Mombasa, Fujairah. Cuando un cable se rompe —y se rompen— se nota en la latencia de países enteros.
Y una tercera capa, cada vez más decisiva: la energía. Ámsterdam y Dublín llevan años sin poder crecer porque su red eléctrica está saturada, y Singapur llegó a congelar la construcción de nuevos centros de datos por el mismo motivo. El límite del sector ya no es el suelo ni la fibra: son los megavatios.
Europa
Cinco ciudades concentran la mayor parte de la interconexión europea y el sector las llama por sus iniciales: FLAP-D, por Fráncfort, Londres, Ámsterdam, París y Dublín. Fráncfort manda por tráfico, Londres por mercado financiero, Ámsterdam por cultura de peering, Dublín por fiscalidad e hiperescalares y París por su posición hacia el sur. Fuera de ese núcleo, las plazas que crecen son las que tienen algo que las demás no tienen: Marsella y Sines por los cables, Madrid por Latinoamérica, Estocolmo y Oslo por energía barata y clima frío.
- Fráncfort Alemania
El mayor punto de intercambio de tráfico del mundo y el centro de gravedad de Internet en Europa continental.
- Londres Reino Unido
El mercado europeo más grande en capacidad instalada, con Slough como su verdadero polígono de datacenters.
- Ámsterdam Países Bajos
La plaza con más cultura de peering abierto del continente, aunque la ciudad lleva años limitando nuevos proyectos por consumo eléctrico.
- París Francia
El hub francés y la conexión natural del norte de Europa con la ruta mediterránea.
- Dublín Irlanda
Donde los hiperescalares estadounidenses pusieron su Europa. Con la red eléctrica al límite y una moratoria de facto sobre nuevas conexiones.
- Madrid España
El hub del sur de Europa y la puerta natural del tráfico hacia Latinoamérica y el norte de África.
- Marsella Francia
La puerta mediterránea: aquí amarran los cables que unen Europa con Asia, Oriente Medio y África oriental.
- Sines y Lisboa Portugal
El extremo atlántico de Europa, con el cable EllaLink hacia Brasil y un campus de hiperescala en construcción.
- Milán Italia
El hub italiano y el segundo mercado del sur de Europa después de Madrid.
- Estocolmo Suecia
Energía barata, hidroeléctrica y un clima que abarata la refrigeración: el argumento nórdico completo.
- Oslo Noruega
Una de las redes eléctricas más limpias y baratas de Europa, y el destino de buena parte de la capacidad que Ámsterdam ya no puede absorber.
- Zúrich Suiza
La plaza de quien busca jurisdicción suiza para sus datos, fuera de la Unión Europea pero con adecuación reconocida.
- Varsovia Polonia
El hub de Europa central y oriental, con el crecimiento más rápido del continente en los últimos años.
- Viena Austria
Punto de encuentro histórico entre Europa occidental y los Balcanes.
- Barcelona España
Segunda plaza española y punto de amarre de cables mediterráneos, con proyectos hacia África.
Norteamérica
El norte de Virginia —Ashburn y su entorno, lo que allí llaman Data Center Alley— es el mayor mercado de centros de datos del planeta, por delante de cualquier otro con diferencia: por sus edificios pasa una fracción enorme del tráfico mundial. El resto del mapa estadounidense se organiza por función: Silicon Valley por proximidad a quien fabrica el software, Nueva York por finanzas, Dallas y Chicago por logística de red, Miami como puerta de Latinoamérica y Los Ángeles y Seattle como puertas del Pacífico. En México, Querétaro se ha convertido en la plaza de referencia.
- Ashburn (Norte de Virginia) Estados Unidos
El mayor mercado de centros de datos del mundo. Se consolidó ahí por herencia: fue donde se instalaron los primeros nodos troncales de Internet.
- Nueva York Estados Unidos
Interconexión financiera y aterrizaje de los cables transatlánticos que llegan a la costa este.
- Silicon Valley Estados Unidos
Donde están las sedes de quien produce buena parte del tráfico mundial, con la interconexión que eso arrastra.
- Dallas Estados Unidos
El cruce de rutas del centro del país, con energía barata y sin riesgo sísmico.
- Chicago Estados Unidos
Nodo del Medio Oeste y plaza de referencia para el trading de baja latencia.
- Los Ángeles Estados Unidos
La puerta del Pacífico hacia Asia y Oceanía en la costa oeste.
- Atlanta Estados Unidos
El hub del sureste, en fuerte crecimiento por disponibilidad de suelo y energía.
- Seattle Estados Unidos
Salida hacia Asia por el norte del Pacífico y sede del mayor punto neutro comunitario del país.
- Miami Estados Unidos
La puerta de Latinoamérica: durante décadas, dos países vecinos de la región intercambiaban su tráfico aquí.
- Toronto Canadá
El hub canadiense, con jurisdicción propia y clima favorable a la refrigeración.
- Querétaro México
La plaza mexicana de referencia, elegida por estabilidad sísmica y cercanía a Ciudad de México.
Latinoamérica
São Paulo es el centro de gravedad indiscutible de la región y alberga el punto neutro con más redes conectadas del mundo. La historia reciente de Latinoamérica en infraestructura es la de dejar de depender de Miami: durante años, el tráfico entre dos países vecinos de la región subía a Florida y volvía. Los cables directos —EllaLink entre Brasil y Portugal, los nuevos enlaces del Pacífico— y los puntos neutros nacionales han ido corrigiendo eso, aunque no del todo.
- São Paulo Brasil
El mayor hub del hemisferio sur y sede del punto neutro con más redes conectadas del mundo.
- Fortaleza Brasil
El punto de amarre de cables submarinos más importante del Atlántico sur, con enlaces a Europa, África y Norteamérica.
- Río de Janeiro Brasil
Segunda plaza brasileña y aterrizaje de cables, entre ellos EllaLink hacia Portugal.
- Santiago Chile
El hub del cono sur, con los proyectos de cable transpacífico hacia Asia como gran apuesta.
- Buenos Aires Argentina
La plaza argentina, con una red de puntos neutros federados poco común en la región.
- Bogotá Colombia
El hub andino y la conexión natural entre Centroamérica y el cono sur.
- Ciudad de México México
El mayor mercado de habla hispana de la región por volumen de demanda.
- Lima Perú
Aterrizaje de los cables del Pacífico sur y plaza en crecimiento.
Asia-Pacífico
Singapur es el nudo por el que pasa el tráfico entre Asia, Europa y Oceanía, hasta el punto de que el país llegó a congelar la construcción de nuevos centros de datos por consumo eléctrico. Tokio y Hong Kong son las otras dos plazas históricas, y Bombay se ha convertido en la puerta de un mercado indio que crece más rápido que ningún otro. La particularidad de la región es geográfica: casi todo el tráfico entre Asia y Europa pasa por un puñado de cables que atraviesan el mar Rojo, un cuello de botella conocido y sin alternativa fácil.
- Singapur Singapur
El nudo del sudeste asiático, con más de veinte cables submarinos amarrando en un país del tamaño de una ciudad.
- Tokio Japón
La plaza más densa de Asia oriental y aterrizaje de los cables transpacíficos.
- Hong Kong China (RAE)
La puerta histórica entre China continental y el resto de Internet.
- Bombay India
Donde amarra el tráfico entre Europa y Asia, y la puerta del mercado que más crece del mundo.
- Seúl Corea del Sur
Uno de los mercados con mejor conectividad doméstica del planeta.
- Sídney Australia
El hub de Oceanía y punto de llegada de los cables del Pacífico.
- Yakarta Indonesia
Un mercado enorme con miles de proveedores locales, lo que dispara la interconexión doméstica.
- Osaka Japón
La segunda plaza japonesa, usada como emplazamiento de recuperación ante desastres frente a Tokio.
- Chennai India
La puerta india hacia el sudeste asiático por el golfo de Bengala.
- Taipéi Taiwán
Nodo clave del Pacífico occidental, con la fragilidad de depender de pocos cables.
- Bangkok Tailandia
Plaza en crecimiento del sudeste asiático continental.
- Auckland Nueva Zelanda
El extremo del Pacífico sur, conectado por cable con Australia y Estados Unidos.
África
Sudáfrica concentra la mayor parte de la infraestructura del continente, con Johannesburgo como plaza principal. El resto del mapa lo dibujan los cables: los nuevos anillos que rodean el continente han multiplicado la capacidad disponible en la costa occidental y oriental, y con ella han aparecido plazas en Lagos, Nairobi y Mombasa. Egipto merece mención aparte: por su territorio pasa casi todo el tráfico entre Europa y Asia, lo que lo convierte en uno de los cuellos de botella más críticos —y menos comentados— de Internet.
- Johannesburgo Sudáfrica
La plaza principal del continente y sede del mayor punto neutro africano.
- Ciudad del Cabo Sudáfrica
Aterrizaje de los cables que rodean África por el oeste y doblan hacia el índico.
- Lagos Nigeria
La puerta de África occidental, con el mercado de usuarios más grande del continente detrás.
- Nairobi Kenia
El hub de África oriental y uno de los ecosistemas tecnológicos más activos de la región.
- Mombasa Kenia
El punto de amarre de los cables del índico que sirven a toda África oriental.
- El Cairo Egipto
El corredor por el que pasa casi todo el tráfico entre Europa y Asia, por tierra a través del istmo de Suez.
- Accra Ghana
Plaza emergente del golfo de Guinea, con varios cables nuevos amarrando.
- Casablanca Marruecos
La conexión del Magreb con Europa, a un salto de la Península Ibérica.
Oriente Medio
La región es, sobre todo, un lugar de paso: por el mar Rojo y el golfo Pérsico discurren los cables que unen Europa con Asia, y cualquier incidente ahí se nota en la latencia de medio mundo. Dubái ejerce de hub y lleva años invirtiendo para dejar de ser solo tránsito, y Arabia Saudí ha convertido la infraestructura digital en política de Estado. Es también la región donde más pesa la jurisdicción a la hora de decidir dónde se alojan los datos.
- Dubái Emiratos Árabes Unidos
El hub de la región y el punto donde se concentra la interconexión entre Europa, Asia y África.
- Fujairah Emiratos Árabes Unidos
La estación de amarre del golfo de Omán, fuera del estrecho de Ormuz por seguridad.
- Riad Arabia Saudí
El centro de una apuesta estatal por convertir el país en plaza digital regional.
- Yeda Arabia Saudí
La puerta del mar Rojo, por donde pasa el grueso del tráfico Europa-Asia.
- Doha Catar
Plaza del Golfo con presencia de los grandes proveedores cloud.
- Estambul Turquía
El puente entre Europa y Oriente Medio, y la ruta terrestre alternativa hacia Asia.
- Tel Aviv Israel
Aterrizaje mediterráneo y una de las rutas terrestres que evitan el canal de Suez.
Cómo se traduce en una decisión
La pregunta útil no es cuál es el mejor hub del mundo, sino desde dónde se sirve mejor a tus usuarios. Y para la mayoría de las empresas españolas la respuesta sigue siendo España: desde Madrid se sirve bien a toda la Península, bien a Europa y razonablemente al norte de África y a Latinoamérica.
Salir fuera compensa en tres casos concretos: cuando hay usuarios en otro continente y la aplicación nota los milisegundos; cuando una normativa local exige que los datos se queden en el país; y cuando se busca un segundo emplazamiento de recuperación lo bastante lejos como para que no le afecte lo que afecte al primero. Fuera de esos tres, una red de distribución de contenido delante resuelve más barato que abrir una segunda ubicación.
Si la duda es cuál de los tres casos es el tuyo, cuéntanos qué sirves y a quién y lo miramos contigo. Y si lo que quieres es entender la otra mitad del asunto —cómo se conectan entre sí estas plazas—, está en la guía de puntos neutros.
Dudas habituales sobre el mapa mundial
¿Cuál es el mayor hub de centros de datos del mundo?
El norte de Virginia, alrededor de Ashburn, en Estados Unidos. Es el mayor mercado del planeta por capacidad instalada y por él pasa una fracción muy alta del tráfico mundial. Se consolidó ahí por herencia histórica: fue donde se instalaron los primeros nodos troncales de Internet, y una vez que están las redes, llegan los edificios.
¿Qué son los FLAP-D?
Es como el sector llama a los cinco mercados principales de centros de datos de Europa, por sus iniciales: Fráncfort, Londres, Ámsterdam, París y Dublín. Concentran la mayor parte de la capacidad y de la interconexión del continente. Dos de ellos, Ámsterdam y Dublín, llevan años con restricciones de facto a nuevos proyectos porque la red eléctrica local no da más de sí.
¿Desde dónde conviene servir a Latinoamérica?
Depende del país. Para Brasil, São Paulo sin discusión. Para el cono sur, Santiago o Buenos Aires. Para México y Centroamérica, Querétaro o Miami. Y para una empresa española que sirve a varios países de la región, Madrid es a menudo mejor punto de partida de lo que parece: tiene conexión directa con Latinoamérica y evita repartir la infraestructura entre plazas pequeñas.
¿Por qué importan los cables submarinos si alquilo un servidor?
Porque marcan por dónde puede ir tu tráfico y qué pasa cuando algo se rompe. Casi todo el tráfico entre Europa y Asia atraviesa el mar Rojo y el istmo de Suez por un puñado de cables; cuando ahí hay un incidente, la latencia de media Asia se resiente durante semanas. Si tu servicio depende de una región concreta, conviene saber por dónde le llega.
¿Necesito alojar fuera de España si tengo clientes fuera?
Casi nunca, si hablamos de Europa: desde Madrid se sirve bien a todo el continente. Empieza a tener sentido cuando hay usuarios en otro continente y la aplicación es sensible a la latencia, o cuando una normativa local obliga a que los datos se queden en el país. Para el resto de casos, una CDN delante suele resolver más barato que abrir una segunda ubicación.
¿A quién sirves y desde dónde?
Cuéntanos dónde están tus usuarios y qué alojas, y te decimos desde qué plaza lo pondríamos nosotros y por qué. Sin coste y sin compromiso.